domingo, 7 de julio de 2013

CUBANOS EN MIAMI (1)

  "Y con el rosa de Romeo y Julieta,
    Iré a Santiago.
    Mar de papel y plata de monedas,
    Iré a Santiago.
   ¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas!

    Federico Garcia Lorca.

La historia de la fundación de la ciudad de Miami tuvo su premisa mas sugestiva, en el interés de un grupo de colonos adinerados, por desplazar con facilidad los productos de sus propiedades o haciendas; y esto unido al propósito de construir una Ciudad y un hotel; constituyo un móvil sugerente, para convencer al magnate Henry Flagler de introducir el ferrocarril a Miami.(Nótese que la Calle principal de Miami o Calle "0" lleva el nombre de Henry Flagler)

La construcción ferroviaria atrajo muchos trabajadores al sur de la Florida datando su culminación para el año 1896, así también queda registrada la instauración de la ciudad de Miami específicamente; el 28 de Julio del mismo año; cuando un conjunto de ciudadanos se reunieron para nombrar sus autoridades.

Si bien se dice que el siglo XX representó para Miami pérdidas notables, provocadas en parte por la recesión de 1929 y los huracanes que aquejaron la zona (sobre todo el del 1926); también se hace referencia al boom constructivo que colaboró con la prestancia y recuperación de la ciudad; así como del auge de la industria aeronáutica.

Hacia la segunda mitad del siglo XX, se hace inminente la emigración de Cubanos a Miami tras la toma del poder en la isla de Cuba por la fuerza, en 1959, de un gobierno socialista ; que fue llamado, en la época (y hasta la actualidad); como Revolución Cubana.

Es de destacar que si bien los cubanos en el ya larguisimo período de mas de media centuria, (desde la lejana fecha de 1959 del siglo pasado; hasta nuestros días); nunca han dejado de emigrar hacia la ciudad de Miami; demostrando con apasionada contribución, que con su ahinco, perseverancia y sello cultural, han sabido calar profundamente en el alma de esta ciudad; aportando importantísimos y definitivos contrastes; que no hay duda que forman parte enraizada de la esencia ciudadana.

Esto se aprecia no solo en su mas descollante y primigenio asentamiento de la Pequeña Habana, sembrado en el Corazón de Miami; sino en la impresionante madeja de calles y avenidas; tejida sobre la configuración costumbrista del arte culinario cubano; armonizada con la rítmica y cadenciosa música de maracas, claves y guiros; endulzada con sus historias, chistes y recuerdos; sus nostalgias y alegrías; sus cantores y sueños, y sobre todo impregnando los sentidos de cada ciudadano o forastero de Miami; con el aroma y sabor: ¡DE SU SABROSO CAFÉ CUBANO!

Tengan un dia admirable. Gracias por acceder a mi blog.
Marta Peña