lunes, 27 de abril de 2015

A LA CARIDAD DEL COBRE.

(De mi libro :Volar en las Sombras. © Copyright 2015)



La luz del alba se filtra dulce,
entre las esbeltas montañas que te guardan
y su sorpresa muestra, al ver que ya reluces;
porque en tus pupilas un bello destello anda.

Tu virginal aliento ayuda a la mañana,
que íntima y breve agradece tu regalo.
Mientras orienta el aire que en tu mano,
se torna tibio, azul, cálido, claro.

Este romance repleto de poesía,
está en tu manto, en tu silueta; está en tu faz.
Trina el sinsonte aliviando la sonrisa,
prometiendo afecto, pródigos sueños, paz.

Y tu resplandeciente cual señora,
de aquello que despierta sublimes añoranzas,
recreas la savia, el rocío, la flora,
allanando y alcanzando, nuestras esperanzas.

Tu presencia etérea y halo celestial
de simbólica altura, e imagen bendita,
te envuelve en el tenue entorno musical,
donde nuestra patria se acuna y palpita.

Nuestros ancestros te llevaron en andas,
peregrina de pobres, justicieros o afligidos.
Al pronunciar tu nombre el corazón levanta
el alma abatida de los oprimidos.

¡Oh madre gentil de todos los Cubanos!,
que por nuestro pueblo tu grandeza obre
y juntos al fin tomados de las manos,
honremos a la Virgen de la Caridad del Cobre.

               Marta Peña.